Después de treinta años siendo como soy, y sintiendo que no encajo en la sociedad, decidí ir al psicólogo por enésima vez en la vida, y me hicieron unos tests… donde salió que soy autista de cojones.

Me explico.

Resulta que, durante toda mi vida, he tenido ciertos pensamientos y comportamientos que siempre han parecido ir a contracorriente con el resto de la sociedad. Yo, pensando que soy especialito, no le daba importancia, pero siempre me rondaba por la cabeza que algo no estaba bien conmigo. No sabía qué era, pero ahí estaba ese gusanillo dando por culo.

He ido a varios psicólogos durante mi vida, los cuales me decían que simplemente tenía ansiedad y algo de depresión por mis traumas infantiles (cosa que puede coexistir con ser autista, pero vale). Nadie sabía darme una respuesta convincente sobre mi forma de ser conmigo y con los demás.

Pero, es que, además, tengo ciertas peculiaridades como persona: no me gusta mirar a los ojos, no me gusta charlar de cosas triviales, odio el contacto físico (en plan cuando te ponen la mano en el hombro o tener que saludar a la gente con un apretón o dos besos), me indigno y frustro con una facilidad increíble… hay un montón de cosas, que por sí solas quizás no son notorias, pero todas juntas hacen saltar alarmas.

Empecé con mi terapeuta hace poco, y me dijo que lo que explico podría encajar con un diagnóstico de autismo, y que me harían una serie de pruebas seguidas de un estudio completo. Cuando me dijeron eso, lo curioso, es que no se me encendió ninguna alarma, pensé que “vale, por qué no”. Llegué a casa después de esa primera visita y me puse a investigar los rasgos del autismo en adultos.

Y me eché a llorar.

No de tristeza, no de emoción, sino de impotencia. La respuesta era totalmente clara. Todo lo que sentía, mi forma de ser, mis rasgos… todo encajaba en lo que se deonomina “autistas de diagnóstico tardío (late-diagnosed autism)”. Me dio muchísima impotencia ver que era tan obvio y nadie supo verlo. Ni en el mundo educativo cuando era pequeño, ni mis terapeutas previos. Sentí muchísima rabia. Pero a la vez sentía curiosidad por aprender más de ello.

Después de hacer el estudio completo, los tests y esperar un mes a que evalúen los resultados y los cotejen con lo visto en las esiones, me dieron los resultados. Como dice el título de este, post, soy autista.

El Trastorno del Espectro Autista se caracteriza por tener una forma completamente diferente de procesar las cosas a nivel mental, de ver el mundo. No implica nada a nivel cognitivo (en mi caso), pero sí a nivel social y emocional.

También salió que tengo altas capacidades. Toma ya.

Dicho todo esto… ahora tengo respuestas, y empiezo a vivir mucho mejor conmigo mismo.

¡Salud, y cuidad vuestra salud mental!